Sansón El hombre fuerte de Dios (Jueces 13:16)






Hace muchos años, en Israel, vivió un hombre llamado Manoa, él y su esposa no tenían hijos. Un día un ángel de Dios apareció a la esposa de Manoa “Tendrás un bebe muy especial” le dijo el angel y cuando ella le contó a su esposo el se oro diciendo “Ah señor mío... que aquel varón de Dios que enviaste, vuelva ahora a venir a nosotros y nos enseñe lo que hayamos de hacer con el niño que ha de nacer”. 

El ángel dijo a Manoa que el niño nunca debía cortarse el cabello, nunca beber licor, ni comer ciertas comidas porque Dios había escogido a este niño para ser un juez que gobernaría a Israel. El pueblo de Dios necesitaba ayuda pues sus enemigos, los Filisteos, maltrataban a los israelitas y este niño sería el hombre más fuerte del mundo y los defendería. Con el tiempo la mujer dió a luz un varón, y le puso por nombre Sansón, el niño creció y Dios lo bendijo, y el espíritu empezó a manifestarse en él. 

Sansón llegó a ser muy fuerte un día peleó con un león sin tener ninguna arma en su mano y le mató. Otro día atrapo trescientos zorros, y les ató a sus colas y les prendió fuego, dejándolos libres para que corrieran por los campos de los filisteos. Sansón se dejó atrapar, lo ataron y lo entregaron para ser matado por los filisteos, pero el espíritu de Dios vino sobre Sansón y le liberó y con una quijada de un asno muerto mató a mil enemigos. 

Una noche los filisteos le atraparon en una ciudad y cerraron con llave los portones de la ciudad, pero Sansón salió derrumbando los portones; los filisteos no sabían como detener a Sansón porque era muy fuerte, así que planearon que una mujer llamada Dalila le enamorara y le contara el secreto de su fuerza, pero Sansón le fallo a Dios, se embriagó y compartió el secreto de su fuerza con Dalila, y ella llamó a los filisteos para que le cortaran el cabello mientras dormía. 

Los filisteos atacaron a Sansón que no se pudo defender ya que le habían cortado el cabello y perdido su fuerza, le sacaron sus ojos y le esclavizaron. Al pasar los años, un día los filisteos hicieron una fiesta y alabaron a sus dioses por entregar en sus manos a Sansón, mandaron Llamar a Sansón para burlarse de el, y al niño que lo guiaba Sansón le pidió que le colocara sus manos en las columnas del templo, y como a Sansón le había vuelto a crecer su cabello, oró a Dios para que le regresara su fuerza. y empujo las columnas y todo el templo cayó en ruina, matando a filisteos y a el con ellos.










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