Noé y el gran diluvio (Génesis 6:10)






Noé era un hombre que adoraba a Dios. La demás gente lo odiaba y desobedecía, un día Dios dijo algo sorprendente “Voy a destruir este mundo perverso” y le dijo a Noé “Solamente tu familia será salvada”, le advirtió que un gran di- luvio iba a venir que cubriría la tierra.

“Haz un arca de madera, un barco muy muy grande como para tu familia y muchos animales” le ordenó a Noé. Dios le dio instrucciones exactas de cómo construirlo y Noé se apresuró a trabajar. 
La gente se burlaba mientras Noé explicaba porque estaba construyendo un arca, construyó y habló a la gente acerca de Dios pero nadie le escuchó. 

Noé creyó en Dios aunque aun no llegaba la lluvia; De pronto el arca estuvo lista para llenar con provisiones, y Dios ordenó a los animales de todas las especies como pájaros grandes y pequeños, bestias chiquitas y altas y todas se dirigían hacia el arca. 

La gente se burlaba mientras veían entrar los animales, ellos no dejaban de pecar contra Dios, al final todos los animales es- taban dentro del arca y Dios dijo “Sube al arca tu y tu familia”, Noé su esposa, sus tres hijos y las esposas de ellos entraron al arca, luego Dios cerró la puerta. Después vino la lluvia, un chaparrón enorme el cual mojo toda la tierra por cuarenta días y cuarenta noches, el agua inundó ciudades, pueblos y montañas estaban bajo agua, todo lo que respiraba aire estaba muerto, mientras que el agua subía el arca flotaba, en el arca estaba muy oscuro y se movía mucho así que Noé oro con su familia para que Dios la protegiera del diluvio. Luego de cinco meses de inundación 

Dios mando un viento secador, lentamente el arca fue a parar al alto de las montañas de Ararat. Noé se quedo dentro cuarenta días mas mientras el agua iba bajando. Noé mando un cuervo y una paloma por la ventana, para ver si encontraban un lugar seco en donde descansar, la paloma volvió a Noé. 

Una semana más tarde Noé probó de nuevo. La paloma volvió con una hoja de oli- vo en el pico. A la semana siguiente Noé envió nuevamente a la paloma supo que la tierra estaba seca por que la paloma no volvió. Dios le dijo a Noé que era tiempo de irse del arca, junto con su familia descargaron a los animales ¡Cuan agradecido se habrá sentido Noé!, construyó un altar y adoró a Dios quien le había salvado a él y a su familia del terrible diluvio. Dios le prometió a Noé nunca más mandaría un diluvio para juzgar el pecado humano.

Dios le dio un gran recuerdo que fue el arcoíris era la señal de su promesa. Noé y su familia encontraron nuevas tierras donde vivir. Con el paso del tiempo, sus descendientes repoblaron la tierra entera. Todas las naciones del mundo vinieron de Noé y sus hijos.










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