11 de abril - Instrumentos de su Espíritu - 365 Vivencias de Jóvenes como tú




11 de abril

Instrumentos de su Espíritu

«Jehová había dicho a Abmm: "Vete de tu tierra,
de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tk'rrlL
que te mostraré. Haré de ti una nación grande,
te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás
bendición"». Génesis 12: 1-2, RV95



F UE EL PRIMER HOGAR QUE VISITÉ mientra participaba en el proyecto OYIM
[Un Año en la Misión, por sus siglas en inglés]. Recuerdo que llegamos

junto con unos hermanos de la iglesia y una pareja salió a recibirnos ama-
blemente. El caballero cojeaba de un pie. Cuando me contó su problema supe que

estaba a punto de perder el dedo pulgar de uno de sus pies a causa de la gangrena.
Me conmovió su caso; pero yo solo podía orar por él, así que cantamos, oré y nos
retiramos.
Quince días después, luego de haber finalizado el culto divino, el caballero se
acercó a mí y me dijo que quería hablar conmigo en privado. Nos retiramos un
poco y me contó algo que me sorprendió totalmente. Inició agradeciendo a Dios y
a mí por la vísita, y me contó que ese mismo día que lo visitamos sintió el poder del
Espíritu Santo en su vida. Aquella noche él oró a Dios pidiendo sanidad, pues el
dolor en la pierna era insoportable. Cuando s encontraba de rod illas al pie de su
cama, con sus ojos cerrados, durante la oración, vio una fuente de agua que bajaba
del cielo lentamente y al caer sobre él calmaba su dolor. El caballero me dijo que
después de ese dia todo en su vida había sido distinto.
El testimonio de este señor me impactó, porque pude comprender que aunque
no somos dignos de estar al servicio de Dios, él nos usa para ser una bendición para
los demás, tal como le prometió a Abraham.
Hoy, al salir a tus actividades cotidianas tú también puedes ser un canal de
bendición para quienes te rodean, puedes compartir la mayor de las bendiciones: el
mensaje del evangelio. Hoy Dios puede usarte para obrar un milagro en la vida de

alguien que lo necesite. Y ese milagro puede perfectamente ser una curación mila-
grosa, o una conversión, curación igualmente milagrosa como todas las verdaderas

conversiones.
Pídele al Señor que dirija cada paso que vayas a dar ; n este día, y, aunque no veas los
resultados inmediatamente, puedes tener la seguridad de que Dios te habrá usado como canal
de bendición para los demás.

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