1° de enero - Quédate donde estás - 365 Vivencias de Jóvenes como tú






Quédate donde estás
• Ten presente al Señor en todo lo que hagas,
y él te llevará por el camino recto». Proverbios 3: 6

M I PRlMERA EXPERlENCIA después de graduarme en la Facultad de Teología
de la Universidad Andrews fue servir como pastor en una zona bastante
aislada de Long lsland, Nueva York. Estaba soltero, por lo que resultó un
poco desalentador y solitario. Había estado saliendo con Nancy Vollmer, una chica
encantadora, pero ahora vivíamos en lugares diferentes y nuestra relación se había
enfriado.

Me cuestionaba a mí mismo en cuanto a si debía seguir como pastor o dedi-
carme a ser profesor de Biblia. Me ofrecieron trabajo como maestro en La Academia

de Takoma donde podría obtener, al mismo tiempo, un doctorado en la Univer-
sidad de Maryland.

¡Parecía una muy buena oportunidad! Pensé que no debía quedarme solo en
Long lsland; vivir en un entorno más conectado socialmente sería bueno para mí, y
creía que Dios me estaba dirigiendo hacia allí.
Sin embargo, un día, mientras oraba y estudiaba La Biblia tuve una convicción
abrumadora que provenia del Señor: él me había llamado al ministerio pastoral y me
capacitaría para cumplir aquello para lo cual había sido llamado. Era como un cartel
luminoso enorme que me decía: «¡Quédate donde estás!•. De manera que decidí
continuar con mi labor pastoral en La costa sur de Long lsland.
Una vez que acepté el compromiso de hacer aquello para lo cual el Señor me

había llamado, de repente ¡las cosas cambiaron drásticamente! Nancy se interesó mu-
cho más en nuestra relación y en cuestión de dos meses ¡estábamos comprometidos!

Me di cuenta de que el Señor me había estado probando a fin de comprobar si
yo permanecería fiel a La labor que él había puesto en mis manos. Había aceptado ir
a Nueva York y no debía huir. Aunque la oferta para enseñar Biblia en la academia
parecía muy atractiva, no era lo que el Señor quería para mí; él me necesitaba en
Nueva York.

El Señor me probó, sin embargo cuando tomé La decisión de mantener mi com-
promiso ... ¡pum! Todo cambió, ¡y el Señor derramó sus bendiciones sobre mí! Al

iniciar este nuevo año sé que tomarás decisiones y escogerás caminos, pero ante todo
quiero instarte a escoger en todo momento el camino del bien.
Hay iniciamos un viaje de 365 días, encomienda tu.s pasos al Señor y verás que este año
será de gran bendición para ti.





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